Mujer mayor con ardor en los ojos y lagrimeo
Salud Visual

Ardor en los ojos y lagrimeo: causas comunes

Por Carmen Delgado 26 de julio de 2026 13 min de lectura

Contenido informativo; no sustituye la consulta con un profesional de la salud.

Última actualización: julio de 2026 · Revisado clínicamente para garantizar la precisión, con base en fuentes médicas verificadas.

Mujer mayor con ardor en los ojos y lagrimeo
Cuando el ojo lagrimea y arde al mismo tiempo, casi siempre hay sequedad de fondo.

Respuesta rápida: Ardor en los ojos junto con lagrimeo, aunque suena contradictorio, casi siempre indica sequedad ocular. El ojo produce lágrima refleja en exceso como respuesta a la irritación por sequedad, generando un ciclo donde ardor y lagrimeo aparecen juntos.

Mejora con gotas lubricantes reales (no con más lágrima refleja) y ajustes de hábitos frente a pantallas, no evitando el lagrimeo en sí, que es solo una señal de que algo más de fondo necesita atención.

Me costó bastante entender esto la primera vez que me pasó. Sentía los ojos secos y con ardor, y de repente me lloraban sin ninguna razón aparente, como si mi cuerpo estuviera contradiciéndose.

Pensé que tal vez estaba llorando de verdad sin darme cuenta, hasta que investigué un poco y entendí que era exactamente lo contrario: mis ojos estaban tan secos que el cuerpo activaba una respuesta de emergencia para compensar.

Ardor en los ojos y lagrimeo: por qué un ojo seco produce lágrima en exceso

La lágrima tiene varias capas: una acuosa, una grasa y una de moco, y cada una cumple una función distinta para mantener la superficie del ojo protegida y lubricada. Cuando el ojo está seco, sobre todo si falta la capa grasa que evita la evaporación rápida, el cuerpo interpreta la irritación como una señal de emergencia y activa la producción de lágrima refleja,

la misma que se activa cuando algo entra en el ojo.

El problema es que esta lágrima refleja es mayormente agua, sin la composición completa necesaria para lubricar bien, así que el ojo puede seguir sintiéndose seco incluso mientras lagrimea.

¿Cómo distingo el lagrimeo por sequedad de un lagrimeo normal?

El lagrimeo por sequedad suele venir acompañado de ardor, sensación de arenilla o pesadez previa, y aparece después de tiempo frente a pantallas o en ambientes secos. El lagrimeo normal, como al bostezar o por emoción, no viene con esa sensación de irritación de fondo.

Aprendí a notar la diferencia prestando atención a qué sentía justo antes de que aparecieran las lágrimas: si había molestia o ardor previo, casi siempre era por sequedad, no por otra causa.

¿Qué hice para romper este ciclo de ardor y lagrimeo?

Lo primero fue dejar de esperar a que apareciera el lagrimeo para actuar, y empezar a tratar el ardor desde el primer momento con gotas lubricantes reales, con la composición completa que la lágrima refleja no tiene. También apliqué la regla 20-20-20, que cubro en esta guía, para reducir la causa de fondo, no solo el síntoma.

Combinar ambas cosas fue lo que finalmente redujo tanto el ardor como los episodios de lagrimeo inesperado, en vez de solo tratar cada uno cuando ya aparecía.

¿En qué momentos del día noto más este ciclo?

Para mí, era casi siempre a media tarde, después de varias horas seguidas frente a la pantalla sin pausas reales. El patrón era tan consistente que llegué a anticiparlo: sabía que si no había hecho ninguna pausa antes de cierta hora, el ardor y el lagrimeo iban a aparecer casi con certeza.

Ese conocimiento del propio patrón fue justo lo que me permitió adelantarme, aplicando gotas o una compresa antes de que el ciclo completo se activara, en vez de esperar a sentirlo para recién entonces reaccionar.

¿El lagrimeo constante puede tener otra causa además de la sequedad?

Hombre mayor con ardor en los ojos y lagrimeo excesivo
El lagrimeo excesivo no siempre significa exceso de humedad, a veces es justo lo contrario.

Sí, aunque la sequedad es la causa más común relacionada con pantallas, el lagrimeo también puede deberse a alergia, a un conducto lagrimal parcialmente obstruido, o a irritación por viento o frío.

Si el lagrimeo es realmente constante, no solo relacionado con tiempo de pantalla, y no mejora con gotas lubricantes, vale la pena una consulta con un oftalmólogo para descartar estas otras causas, que requieren un manejo distinto al de la sequedad simple.

¿Usar más gotas lubricantes reduce la necesidad de lágrima refleja?

Sí, ese es exactamente el mecanismo. Al mantener la superficie del ojo bien lubricada de forma constante con gotas formuladas para eso, reduces la irritación que dispara la respuesta de emergencia del lagrimeo refleja.

En mi experiencia, usar gotas de forma preventiva, no solo cuando ya sentía ardor, fue lo que más redujo la frecuencia de esos episodios de lagrimeo inesperado que antes me desconcertaban tanto.

¿Qué papel juega el ambiente en este ciclo?

El viento, el aire acondicionado y la baja humedad aceleran la evaporación de la lágrima, empeorando la sequedad de fondo y, con ella, la frecuencia del lagrimeo reflejo.

Ajustar el ambiente, como usar un humidificador o evitar el aire directo del acondicionado sobre la cara, complementa bien las gotas lubricantes y los hábitos de pantalla, atacando el problema desde varios frentes a la vez en vez de depender de uno solo.

¿Qué reacción tuve la primera vez que entendí bien esta explicación?

Sentí un alivio parecido al que describo cuando entendí otros síntomas de fatiga visual: dejar de pensar que mi cuerpo estaba “reaccionando raro” o “contradiciéndose” y entender que en realidad estaba respondiendo de forma lógica y predecible a la sequedad.

Ese cambio de perspectiva, de ver el lagrimeo como una señal útil en vez de un misterio molesto, me ayudó a tomarlo como una alerta temprana valiosa, no como un síntoma más para ignorar o que me generara preocupación innecesaria.

¿Qué otras causas, además de la sequedad, provocan lagrimeo excesivo?

La sequedad es la causa más común relacionada con pantallas, pero no la única, y vale la pena conocer las demás para no descartarlas si tus síntomas no encajan del todo con el patrón típico. La dacrioestenosis, una obstrucción parcial o total del conducto que drena la lágrima hacia la nariz, es más frecuente después de los 50 años debido a cambios naturales en el tejido del conducto,

y provoca lagrimeo constante que no mejora con gotas lubricantes porque el problema no es de producción sino de drenaje.

El entropión (el párpado inferior que se vuelve hacia adentro) y el ectropión (el párpado que se separa del globo ocular hacia afuera) son cambios estructurales relacionados con la edad, más comunes de lo que se piensa después de los 60 años, que alteran la forma en que la lágrima se distribuye sobre el ojo y puede generar tanto ardor como lagrimeo simultáneo.

Una irritación por cuerpo extraño, como una pestaña mal orientada rozando la córnea de forma repetida, también puede producir este mismo par de síntomas de forma unilateral.

Ninguna de estas causas se resuelve con gotas lubricantes solamente, por lo que si el lagrimeo persiste después de varias semanas de hábitos y lubricación constante, un examen con lámpara de hendidura por un oftalmólogo puede identificar cuál de estas causas estructurales está presente.

Una lectora me escribió: “¿por qué me lagrimea solo el ojo izquierdo?”

Una lectora me contó que llevaba meses con lagrimeo constante, pero únicamente en el ojo izquierdo, mientras que el derecho se sentía completamente normal. Eso es un dato importante, porque la sequedad relacionada con pantallas casi siempre afecta ambos ojos de forma pareja, ya que la causa (menos parpadeo, ambiente seco) actúa igual sobre los dos.

Un síntoma marcadamente unilateral, presente en un solo ojo y no en el otro, apunta con más frecuencia hacia una causa estructural de ese ojo específico, como una obstrucción parcial del conducto lagrimal o una pestaña rozando la superficie, no hacia la fatiga visual general.

Le sugerí que, antes de seguir probando remedios caseros que estaban pensados para sequedad bilateral, buscara una valoración oftalmológica enfocada específicamente en ese ojo. Resultó ser una obstrucción leve del conducto lagrimal, tratable con un procedimiento sencillo en consultorio.

Comparto esto porque es un buen recordatorio de que un patrón que no encaja (como afectar un solo lado) merece más atención que uno que sí encaja con la explicación típica.

¿Cómo aplicar correctamente una gota lubricante para romper el ciclo de ardor y lagrimeo?

La técnica de aplicación importa más de lo que parece, y durante un tiempo yo misma la hice mal sin saberlo.

  • Lávate las manos antes siempre, para no introducir bacterias justo en el momento en que la superficie del ojo ya está sensibilizada.
  • Inclina la cabeza hacia atrás y jala suavemente el párpado inferior hacia abajo para formar una pequeña bolsa, en vez de aplicar la gota directamente sobre la córnea.
  • Aplica una sola gota en esa bolsa del párpado inferior; una segunda gota casi siempre se desperdicia porque el ojo no retiene más volumen del que ya absorbió con la primera.
  • Parpadea suavemente varias veces después, sin apretar los ojos con fuerza, para distribuir el producto de forma uniforme sobre toda la superficie.
  • Evita tocar la punta del frasco con el ojo o las pestañas, para no contaminar el resto del producto que vas a seguir usando en los próximos días.

Con esta técnica, el alivio dura más y necesitas menos aplicaciones al día que cuando la gota se aplica de forma apurada o incorrecta.

¿Por qué el lagrimeo empeora con el viento o el aire acondicionado del coche?

El aire en movimiento directo sobre la superficie del ojo acelera drásticamente la evaporación de la capa acuosa de la lágrima, mucho más rápido que en un ambiente sin corrientes de aire.

Manejar con la ventana abajo, sentarse justo bajo un ducto de aire acondicionado, o estar cerca de un ventilador directo son situaciones donde el ojo pierde humedad de forma acelerada, activando con más facilidad la respuesta de lagrimeo reflejo que describí antes.

Un ajuste simple que me ayudó bastante fue redirigir manualmente los ductos de aire acondicionado del coche hacia el tablero o hacia abajo, en vez de dejarlos apuntando directo a la cara, y usar lentes de sol al manejar con la ventana abierta, que actúan como barrera física reduciendo el flujo directo de aire sobre el ojo.

¿Qué cambios en el párpado con la edad aumentan el riesgo de este ciclo?

Con los años, el tejido de los párpados pierde parte de su elasticidad natural, un proceso relacionado con la disminución de colágeno que también afecta a la piel del resto del cuerpo.

Esta pérdida de tono puede hacer que el párpado inferior se separe ligeramente del globo ocular, un cambio sutil que muchas veces no se nota a simple vista pero que altera cómo se distribuye la lágrima sobre la superficie ocular con cada parpadeo.

Cuando la distribución no es uniforme, ciertas zonas del ojo se quedan más secas de lo normal mientras otras acumulan exceso, generando exactamente la combinación de ardor localizado y lagrimeo que muchas personas mayores de 50 años describen sin saber a qué atribuirlo.

Además, el parpadeo en sí se vuelve ligeramente menos completo y menos frecuente con la edad, incluso sin el factor adicional del uso de pantallas, lo que suma otro elemento que favorece la sequedad de fondo.

Ninguno de estos cambios es motivo de alarma por sí solo, son parte del proceso natural de envejecimiento del tejido ocular, pero sí explican por qué el mismo hábito de pantalla que a los 30 años no generaba molestia, puede generarla con más facilidad después de los 50.

¿Existe alguna diferencia entre el lagrimeo de día y el que aparece al despertar?

Sí, y noté que tienen explicaciones distintas. El lagrimeo que aparece durante el día, después de horas de pantalla, corresponde casi siempre al ciclo de sequedad y respuesta refleja que describí en este artículo.

El lagrimeo o las secreciones acumuladas justo al despertar, en cambio, tienen más relación con la reducción natural del parpadeo durante el sueño (cuando parpadeamos cero veces durante horas seguidas) combinada con la posición horizontal, que altera temporalmente cómo se distribuye la lágrima remanente de la noche.

Si notas los ojos pegajosos o con lagrimeo leve solo al despertar, y eso mejora en los primeros minutos del día, generalmente no amerita preocupación.

Si en cambio el lagrimeo matutino viene con los párpados muy pegados por secreción espesa, de color amarillento o verdoso, o con el ojo notablemente rojo, eso ya no encaja con el patrón de sequedad simple y conviene una revisión médica para descartar una conjuntivitis infecciosa, que requiere un manejo completamente distinto.

¿La cafeína o el consumo de alcohol influyen en la sequedad y el lagrimeo reflejo?

Ambos tienen un efecto diurético leve, es decir, aumentan la pérdida de líquidos del cuerpo, y aunque el impacto directo sobre la producción de lágrima es menor de lo que muchas personas creen, sí puede sumar al cuadro general de sequedad si el consumo es alto y la hidratación con agua simple es baja.

No se trata de eliminar el café por completo, sino de equilibrarlo: por cada taza de café o bebida con cafeína, sumar un vaso adicional de agua durante el día ayuda a compensar ese efecto diurético leve sin necesidad de dejar el hábito.

Con el alcohol el efecto es más marcado, sobre todo al día siguiente de un consumo mayor al habitual, donde muchas personas notan los ojos particularmente secos e irritados, un efecto que se suma (no reemplaza) al de las horas de pantalla.

En días donde sé que voy a consumir más cafeína o alcohol de lo usual, simplemente soy más consistente con las gotas lubricantes preventivas y con la hidratación general, en vez de esperar a sentir el ardor para reaccionar.

Mitos sobre ardor y lagrimeo en los ojos

  • “Si mis ojos lagrimean, no pueden estar secos.” Falso, el lagrimeo reflejo es justamente una respuesta común a la sequedad ocular.
  • “Debo evitar las gotas si ya me lagrimean los ojos.” Al contrario, las gotas lubricantes reales ayudan a romper el ciclo de sequedad y lagrimeo reflejo.
  • “El lagrimeo siempre significa una infección.” No, la causa más común relacionada con pantallas es simplemente sequedad, no infección.

Si quieres el panorama completo sobre el ardor ocular en general, revisa la guía sobre ardor en los ojos, o la guía completa sobre cómo cuidar la vista después de los 50.

Preguntas frecuentes

¿Por qué me lagrimean más los ojos en la calle que en casa?

Por el viento, la luz intensa y los cambios de temperatura, que estimulan el lagrimeo reflejo, sobre todo si tu lágrima base es de mala calidad. Unos lentes de sol amplios cortan el viento y la luz al mismo tiempo, y suelen reducir bastante el problema al salir.

¿Por qué me lloran los ojos si los siento secos?

Es una respuesta refleja del cuerpo ante la irritación por sequedad, no una contradicción. El ojo produce lágrima de emergencia que no lubrica igual de bien que la lágrima natural completa.

¿Qué gotas ayudan más con el lagrimeo por sequedad?

Las gotas lubricantes sin conservantes, formuladas para reponer la composición completa de la lágrima natural.

¿Cuándo el lagrimeo constante necesita evaluación médica?

Si es realmente constante, no relacionado con tiempo de pantalla, y no mejora con gotas lubricantes, conviene descartar otras causas con un oftalmólogo.

¿El lagrimeo por sequedad es más común después de los 50?

Sí, porque la producción natural de lágrima disminuye con la edad, haciendo más frecuente la sequedad y, con ella, la respuesta refleja de lagrimeo.

Carmen Delgado es divulgadora especializada en salud y bienestar para personas mayores de 50 años. Analiza estudios y fuentes médicas reconocidas para explicar, en lenguaje claro, cómo cuidar el cuerpo a partir de los 50. Todos los contenidos tienen carácter informativo y no sustituyen la consulta con un profesional de la salud.

Fuentes consultadas

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Carmen Delgado

Carmen Delgado

Divulgadora de salud y bienestar 50+

Soy Carmen Delgado, graduada en Nutrición Humana y Dietética y especialista en investigación en Ciencias de la Salud. Llevo más de 25 años estudiando cómo el cuerpo cambia a partir de los 50 y cómo podemos cuidarlo mejor con información real, no con miedos ni promesas vacías.

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